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4月25日
· CREO EN MI !
Creo en mis formas, en mis caminos; en esos que duelen pero que rinden frutos.
Creo en el sendero de la verdad, en el sendero difícil.
Creo en mi alma, en esa porción agazapada de mí.
Creo en mis palabras, en mis frases, en mis abrazos y en mis miradas.
Creo en quien soy y, por lo tanto, en quien a pesar de las derrotas no tengo intenciones de dejar de ser.
Creo en mi sueño, en el magnífico sueño que seguiré construyendo hasta que no me queden más fuerzas para creer.
Creo en el destino, en mi historia, en mis pasos y en mi experiencia.
Creo en mis ganas de dar y creo en un mundo maravilloso que espera recibir mi gota de cariño.
Creo en la amistad, en los besos, en la lluvia, en las sonrisas y en los secretos.
Creo en mi esfuerzo por crecer, en mis ganas de crecer.
Creo en la vida, y en la magia con la que toca todas las cosas.
Creo en el destino y en un futuro de recompensa para quienes afrontan el desafío de ser fieles a sí mismos.
Creo en mí; sobre todo creo en mí cuando caigo, cuando no tengo fuerzas, cuando el viento sopla y mis velas ceden, sigo creyendo en aguantar y en volver con todas mis fuerzas para seguir y seguir creyendo, y seguir andando, y seguir viviendo.
Creo en los sentimientos que pueden hacer de cada día un sol distinto y
por supuesto :
Creo en el amor y en ese modo indescriptible de estar parado ante la vida, en esa manera intrépida de hacer transcurrir el tiempo, en esa forma tan peligrosa y a la vez tan excitante de tener el corazón abierto.
MARCELA
 
Los dos en las tiniebla abrazados, pequeños, frente a la eternidad
Lloramos en silencio, la noche continua mudamente cubriéndonos.
Yo y mi dragón, sus suspiros son míos y su dolor es el mió, mientras mi alma herida y endurecida, de guerras no ganadas y olvidadas, de besos agotados, de manchas de celos y lagrimas secadas. Negando sentirnos amados alejamos el porvenir deseamos a alguien a nuestros lado pero dudamos para no sufrir .Pero a ti dragón me entrege en cuerpo y alma, a un amor de amantes que prejuzgan por prohibido, aquel que late de un instante, y vive de un suspiro. Aquel que te llena de alegría el alma con solo tu mirada.
A ese amor que desafía a la vida por no tener su destino, amor que en el silencio te extraña, al no tenerte siempre. Amor que dilata al presente y consume el futuro inerte, que solo vive porque te ama y muere porque te siente.
MARCELA 
Fue un tiro por la espalda, como un perro que busca su cola al darme vuelta te veía, por favor, te pedía más morfina, la herida sangrante allí seguía dolorosa, profunda, escondida.
¿Que paso? ¿Cómo llegamos a esto? Si, preferí ocultarla, aunque nunca pude elegir, ya que curarla me era difícil aprendí a vivir bajo su peso.
Pero tú no me entiendes
Ni siquiera me oyes
Lo único que te interesa aquí,
en este instante,
alargado sobre estas sabanas en el asfalto,
sobre esta intersección recién pintada.
Ahora vienes y me planteas
la manera de tener éxito resolviendo
así, esta aparente furia inútil,
los asuntos que tratamos cotidianamente,
los que rodean nuestras vida.
Por miedo, por temor ante la gente que pregunta, así fue creciendo mi devoción a la diosa de los cambios, la ilusión, un milagro, que al menos cambie yo, Si el fin es estar juntos,
sin estarlo, seguir adelante sin rumbos. Igual ya no se cumplían ciertos sueños, tu tren ya había olvidado mi estación. Me enseñaste lo que es nada, sin embargo te confío, pero aprendí aunque sigo herida.
MARCELA
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